martes, 17 de enero de 2012

Lo llaman justicia

Vergüenza. Eso es lo que siento al pensar en España. Nunca me ha gustado mucho presumir de ser española, será por la tradición que llevamos a la espalda o por el legado que poco a poco le vamos dejando a todos los que vienen detrás.

Un país donde se juzga a un juez por investigar los crímenes del franquismo. Sí, hace mucho que ocurrió, pero, ¿se ha pagado por lo hecho? Indudablemente parece que no, puesto que sigue siendo un país claramente separado por ideas políticas.

Otro de los motivos para jugar a Baltasar Garzón. Las escuchas realizadas en relación a la trama Gürtel. Siendo de esta forma, la primera vez en la que un juez tiene que responder penalmente

Mientras, los políticos siguen sonriendo delante de la cámara. Parece que a ninguno le afecta lo ocurrido. Por el momento, los únicos que han mostrado su desacuerdo hacia lo ocurrido han sido Gaspar Llamazares y Cayo Lara, encabezando las protestas en defensa de Baltasar Garzón frente al Tribunal Supremo par pedir ‘justicia justa’.

¿Cómo confiar en la justicia? Hace una semana se juzgó a un joven a tan sólo veinte años de prisión por haber matado y ocultado el cadáver de una joven. ¿Los otros tres implicados en el caso? Exculpados. Ellos se rieron de la policía y ahora la justicia se ríe de nosotros.

Hoy se juzga a un juez por investigar una trama en la que los políticos se han llenado los bolsillos a manos llenas y se van de rositas. Mientras ellos estarán tan felices en sus casas, un juez se sienta en el banquillo. Inexplicable.

martes, 3 de enero de 2012

Lo que pensaba que iba a ser

Quería cambiar el mundo, y si no era posible, por lo menos intentarlo. Eso era para mí el periodismo. Una forma de informar, de estar al servicio de los demás para que conozcan como es el mundo en el que viven.

Viajar de un lado para otro, siempre buscando la noticia. Enfrentarme a una profesión que no tiene horarios pero en la que estar ahí, en el sitio correcto a la hora correcta es lo primordial.

Eso era para mí la profesión que había elegido estudiar.Y no levantarse, sentarse en una silla y esperar a que pasen las horas. Despertarse cada mañana sin ilusión porque tienes miedo de que eso sea en lo que se ha convertido el periodismo. Todo por tener dinero, y tampoco una millonada, sino algo para poder empezar a encarrilar tu vida.

Hace un mes tenía un trabajo que me encantaba. No cobraba, pero me levantaba cada día ilusionada porque hacía algo que me gustaba. Me sentía periodista. Pero, siendo realista me pregunté: ¿es posible vivir del aire? Parece que por el momento no.

¿Y ahora?, ¿qué hago yo con mis ilusiones?

miércoles, 28 de diciembre de 2011

Inocentes todo el año

28 de diciembre. Día de los Santos Inocentes. Supongo que esto será para celebrar lo inocentes que somos, pero no sólo durante este día, sino todo el año. Desde un 28 de diciembre hasta la misma fecha después de 365 días.

Cinco millones de parados, libros sobre “como sanar la homosexualidad”, familias desahuciadas, gente que no tiene dinero para comer, quejas de la sociedad que no son aceptadas, un movimiento ciudadano nunca visto que no consiguió dar todos los frutos esperados y así un largo etcétera con el que podría tirarme días llenando hojas de papel.

Periodistas y periodistas que no pueden hacer su trabajo porque miles de policías les han impedido tomar “esa” foto, otros que ni siquiera han tenido la oportunidad de intentarlo porque no tienen trabajo. ¡Santo país! Cinco años estudiando una carrera para terminar sirviendo mesas, como bien decía aquel vídeo del camarero, o incluso, los más afortunados, tienen la suerte de estar trabajando, pero como becarios. Cobrando una miseria pero haciendo el mismo trabajo o más que los demás.

Y un nuevo gobierno, elegido ‘porque no quedaba otra’ que ni mucho menos conseguirá subsanar la situación en la que estamos. A lo que se suma una nueva alcaldía en la capital. Nada más y nada menos que Ana Botella, ¿o un nuevo alcalde en la sombra llamado José María Aznar?

Un pesimismo absoluto si se mira la situación social. Menos mal, que algunos, en su vida personal tienen más suerte, y pueden dejar de ser, durante un breve tiempo, inocentes.

domingo, 27 de noviembre de 2011

Un buen cambio, ¡sí señor!

Copago, algo así como pagar por un servicio. No es ir a comprar una camiseta o que te laven el coche y te lo dejen impoluto, sino copago en la sanidad. Es decir, yo me levanto una mañana con un dolor horrible en el estómago, voy al médico y salgo peor. El dolor se me ha quitado del estómago, pero ahora me falta un riñón.

Durante la campaña electoral, el PP quiso hacer oídos sordos en todo lo que al tema respectaba, pero la sanidad pública corre un grave peligro. Si alguno quiere preguntarse cuáles serán los cambios que llevará a cabo el nuevo presidente del gobierno, Mariano Rajoy, que le eche un vistacillo a la situación de Madrid.

La Comunidad de Madrid, con su presidenta siempre con la cabeza bien alta, Esperanza Aguirre, ha apostado por privatizar la sanidad. La capital es la antesala de todo aquello que poco a poco irá haciendo el nuevo gobierno.

Además, no podemos olvidar la situación de Castilla-La Mancha o Galicia, donde gobierna el PP, lugares en los que los recortes apuntan como primera medida contra el déficit de 15.000 millones del Sistema Nacional de Salud.

Algunos intentan disfrazarlo, otros, como Alberto Núnez Feijóo no tiene problemas en apostar por el copago. Hay que hacer recortes sí. Pero, ¿alguien podría explicarme que hacen las luces de navidad encendidas el día 25 de noviembre?

lunes, 24 de octubre de 2011

El sucesor de Valentino

Rugía la Honda como cualquier otra mañana de domingo. Se apagaron los semáforos y todas las motos lucharon por hacer una buena salida. Se sentía la emoción a flor de piel, como en cada carrera de motociclismo.

Tras una primera vuelta y un arriesgado enfrentamiento con Álvaro Bautista, hasta el límite, como sólo él sabía hacerlo, ‘SuperSic’ se fue al suelo. Y de pronto se hizo el silencio. Una caída que silenció los rugidos de las motos.

Tan grande en estatura como de corazón. Así lo definían muchos de sus amigos. A pesar de estar envuelto en numerosas polémicas por su pilotaje agresivo, esa era simplemente su faceta de piloto. Pero sólo eso, en su vida diaria era un joven divertido, amigo, pareja, algo ‘payasete’, ya que en numerosas ocasiones se le había visto bromeando ante las cámaras, esa persona que siempre tenía una sonrisa para regalarle a sus seguidores.

Tras diez años de circuito en circuito, se conformaba como uno de los mejores pilotos de la parrilla. Durante el campeonato actual terminó en el suelo en varias ocasiones durante las primeras carreras, hasta que poco a poco fue dominando la Honda hasta conseguir su primer podio en la categoría reina en la República Checa el pasado agosto y su primer segundo puesto en el circuito de Australia la semana pasada.

En el circuito de Sepang fue donde en 2008 consiguió, tras seis victorias, su primer mundial de 250cc. Ese mismo circuito fue el que ayer vio como el mundo del motociclismo perdía a un piloto con un gran futuro profesional.

Murió al límite, haciendo lo que más le gustaba, pilotando una moto. Sabía que cuando un semáforo se apagaba comenzaba el peligro. Era salir a jugársela, pero él no tenía miedo porque era uno de los grandes. Porque hacía lo que más le gustaba, porque disfrutaba de cada vuelta. Así era el posible sucesor del nueve veces campeón del mundo, Valentino Rossi. Así era Marco Simonceli.


PALOMA PÉREZ