lunes, 18 de junio de 2012

“L´amore sempre piace trovarlo”


Spiaggia, montagna, festa, tranquillità e cultura sono delle scelte degli spagnoli per andare in vacanze. In questo momento dello stress e inesstabilità economica, la gente preferisce spendere i suoi soldi in vacanze che risparmiare restando a casa. Questa è la cultura spagnola.

La maggioranza degli spagnoli preferisce restare in Spagna in questo momento, invece uscire all´estero e cosí non mancano le feste, i pranzi con gli amici e le passegiate sotto la luna.

Fare la valigla è sempre un problema  che appare prima di partire in vacanze, ma on è importante che cosa prendi nella valigia, la cosa più importante è con quello che torni: un nuovo amico, esperience nuove o un amore.  

Tante persone pensano che le vacanze siano un buon momento per trovare l´amore della loro vita; "l´amore sempre piace trovarlo”, diciarano alcune persone che hanno risposto al sondaggio per conoscere i gusti degli spagnoli quando arrivano le vacanze.

Ma, che fanno quando ritornano a casa? Alcuni preferiscono lasciarlo lì e pensare che soltanto sia un amore d´estate, ma ci sono più romantici che tentano di continuare con la relazione, e così, non finire con questa fiaba. 

@palomaperezdiez

(Perdonad que la actualización de hoy sea en italiano, se lo debía a una amiga. Un regalito para ti, bella)

lunes, 11 de junio de 2012

Cuando se miente más que se habla

“Prometo llamar a las cosas por su nombre”, “nunca negaré una evidencia ante los españoles”. Así de firme se mostraba el ahora presidente del gobierno, Mariano Rajoy, cuando se paseaba de ciudad en ciudad para convencer a los votantes con sus mentiras y así salir vencedor en las elecciones del pasado20 de noviembre.

Son innumerables las ocasiones en las que el líder del Partido Popular le recriminó a José Luis Rodríguez Zapatero, ex presidente del gobierno, el haber negado una tan clara evidencia e inventado un sinfín de palabras para no citar la maldita, esa que daba tanto miedo escuchar: “crisis”.

Dime de que presumes y te diré de qué careces. Rajoy ha decidido hacer lo mismo. Tras el anuncio del rescate a la banca española, y sin haber dado la cara hasta que se sintió presionado por las declaraciones de François Hollande y el mismísimo Obama, decide hacer su aparición, ¡y de que manera! ‘El Salvador’, podría haberse autodenominado con tales declaraciones.



“Si no hubiéramos hecho lo que hemos hecho, ayer se habría planteado la intervención”, declara y se queda tan ancho. Perdone usted, pero ¿cómo podemos llamar a ‘ésto’ que acaba de ocurrir?, ¿ah, que esto no es una intervención? Le preguntaría yo. A lo que él, ni corto ni perezoso me respondería: “Me gustaría saber por qué no se hizo antes”.  Ya entiendo señor Rajoy, por lo que veo lo que quiere decir es que lo que acaba de ocurrir es algo maravilloso para nuestro país, ¿no?

“Efectivamente”, contestaría el presidente, “ayer ganamos todos”. Supongo que esta última frase la añadió para ir practicando el discurso si la Selección Española de Fútbol vencía a la Selección Italiana en su primer partido en la Eurocopa. Porque claro, él ya aviso: “Me voy a Polonia (a ver el partido de fútbol de España) porque somos campeones del mundo”.

Que verdades dice este hombre a veces, y yo que me empeño en tratarlo de mentiroso. Somos capeones del mundo de fútbol, también lo hemos sido en tenis, moto GP, Formula 1, por citar algunos, y sobre todo, y actualmente, en ser el país más vergonzoso del mundo. Rescatados, en una situación penosa, y mientras tanto el presidente del Gobierno asegura que esto es un gran logro y que se ha conseguido gracias a que “yo he presionado”. Que prepotencia más absurda y ridícula.

Me gustaría hacer una reflexión de tan elocuentes declaraciones, pero creo que lo más correcto es dejar que por sí mismas pierdan todo su peso.  Sólo una petición: “Basta de mentiras” y por favor, deje de decir Reino de España”, cada vez que lo escucho siento como si las enaguas se apoderaran de mí.


Ayer, una señora declaraba en la radio: “Esta situación me recuerda a cuando España entera sabía quienes habían sido los responsables del atentado del 11-M y sin embargo el Partido Popular seguía afirmando que había sido ETA e inundaba el dolor de familias enteras de mentiras”. Ayer ocurrió lo mismo, menos mal, que en esta ocasión no hay que lamentar vidas humanas, por lo menos, por ahora.

@palomaperezdiez

martes, 5 de junio de 2012

"Me niego a olvidar"

Situémonos en una época oscura, llena de injusticia y de terror; la guerra civil española (1936-1939). Demasiados sucesos dolorosos ocurrieron durante ese período. Me tomo la libertad de relatar uno de ellos, basado en una fuente que me ha pedido que no se olvide lo que ocurrió durante aquella época porque no hay más temor que volver a repetirlo.

Salientes es un pequeño pueblo de León muy cercano a Asturias, zona que en aquellos momentos era clave respecto a la situación política que vivía el país. Allí vivía Ismael Escudero Álvarez, un joven que había hecho la mili en África y que posteriormente había estudiado magisterio. Llegó a ser un buen maestro y, como ya todos sabemos, la envidia es muy mala, más si perteneces a un pueblo de tan sólo trescientos habitantes, por lo que Ismael se convirtió en el punto de mira de muchas críticas.

La noche del 4 de diciembre de 1937 se encontraba en casa con su familia, acompañado de dos mujeres del pueblo, supuestamente amigas suyas, con las que estuvo charlando toda la noche mientras disfrutaban de un café caliente para combatir la fría noche leonesa.

A altas horas de la madrugada, cuando dormía plácidamente, comenzaron a sonar golpes, alguien estaba aporreando la puerta. La madre de Ismael vio por la ventana que se trataba de militares del bando nacional y supo que venían a detener a su hijo desde el primer momento, no tenía dudas, su hijo había cometido uno de los mayores "pecados" de aquella época; confesarse abiertamente "rojo".

Rapidamente, el joven Ismael quiso escapar. Primero intentó hacerlo por la parte de atrás de la casa, pero toda ella estaba rodeada, hasta que finalmente, con el valor que le caracterizaba, se dirigió hacia la puerta e intentó huir por ahí. Se libró como pudo de los soldados, pero la gloria le duró poco ya que segundos después sintió como una bala se le clavó directamente en el pulmón. Al no tener otra escapatoria, y encontrándose todavía consciente, se tiró al río para poder escapar por ahí e intentar salvar su vida. Pero todo su esfuerzo fue en vano, ya que la luna llena le traicionó, los soldados lo vieron escondido entre los matorrales y le dieron el tiro de gracia.

Esa misma noche, minutos después de haber matado a Ismael, los falangistas subieron a su casa y, a punta de fusil. obligaron a su madre a que les diera comida y les dejara pasar un rato en la casa para así calentarse. 
Para agudizar el gran dolor de la familia, ni siquiera pudieron enterrarlo dignamente, ya que tuvieron que hacerlo de noche y a escondidas. Parece que ni a eso tenía derecho, sin haberle hecho nada a nadie, simplemente pagó con su vida el haber luchado por lo que creía.

Todo lo que le ocurrió a Ismael estaba preparado. Sus dos amigas tenían que entretenerlo para que él no se diera cuenta de que los soldados iban a buscarlo para acabar con él. La gente del pueblo le delató, esos con los que de pequeño había compartido esas tardes en los prados corriendo. Cabe pensar que la gente lo delató por salvarse a sí mismos, quizá los iban a matar a ellos también, ya sabemos lo que pasaba por aquel entonces. Pero no fue así, sino todo lo contrario, ellos también eran falangistas y parece ser, que al igual que Ismael, también luchaban por sus ideas. "Es triste recordar como un pueblo, en vez de apoyarse y unirse, no lo hizo, las ideas pesaban con fuerza", relata mi fuente.

En la actualidad, setenta y cinco años después, la historia no les ha enseñado nada. Hace unos meses, el ayuntamiento del pueblo decidió poner una placa con su nombre en la calle donde está su casa y varias personas del pueblo recogieron firmas para que no se pusiera. ¿Las razones? Que no se podía cambiar el nombre de una calle porque era como borrar su historia. Eso decían...Pero finalmente se consiguió, ahora la placa encabeza la calle en honor a Ismael Escudero Álvarez. 

"Quizá hoy en día ya no sirve de nada pensar en aquellos años, quizá todo sigue siendo igual y nunca va a cambiar, pero para mí fue una gran persona, digna de respetar y un gran ejemplo a seguir. Quizá lo mejor sería olvidarlo todo. Sin embargo, yo me niego a olvidar, no quiero olvidarlo, quiero continuar relatando esta historia hasta que mi voz aguante porque haré todo lo que esté en mi mano para que ese horror no vuelva a repetirse", relata mi fuente mientras una lágrima cae por su mejilla.

@palomaperezdiez

miércoles, 30 de mayo de 2012

Una pasarela distinta


Estoy desarrollando una teoría: Mi “maravilloso” trabajo me obliga a levantarme a distintas horas. Una de ellas es entrando a las 7 de la mañana, sí, ¡pedazo de madrugón! Y la otra, que no evita el madrugar pero a una hora más humana, que me obliga a estar puntualmente a las 9 delante de mi ordenador.

Todos los días cojo el metro para desplazarme (que por cierto, es el momento del día en el que me siento totalmente perteneciente a este mundo) y observando a los pasajeros he llegado a la conclusión de que la diferencia entre la gente que sube a una hora y la que lo hace a otra es claramente visible.

Las personas que cogen el metro a las 6 de la mañana van vestidas con ropa simple, unos vaqueros, una camiseta, una mochila y calzado cómodo (obviamente, generalizando). Sin embargo, el escenario cambia considerablemente cuando coges el suburbano a las 8. Pantalones elegantes, vestidos que hacen ver unas piernas que parecen no acabar nunca, bolsos caros (o eso parece) y colonia, mucha colonia.

Esta observación podría denotar que la gente menos madrugadora es la que trabaja en las oficinas, si juzgamos por la manera de vestir, mientras que los que abandonan la cama a horas más tempranas lo harían en otros sectores, no menos importantes, pero sí diferentes. Digamos que se podría calificar como “menos cómodos”.

Llama la atención de la misma forma que ocurre algo parecido a la hora de terminar el día. Sobre las 5 de la tarde vuelven a aparecer los tacones y maletines, mientras a las 9 de la noche reafirman su presencia las mochilas.

¿Qué querrá decir esto? Que cada uno juzgue por sí mismo. Parece una comparación superficial basada en la manera de vestir de la gente, puede que lo sea, pero seamos realistas, es algo que llama la atención.

Podríamos decir que el metro se ha convertido en una forma diferente de desfilar. Día tras día, con un modelito distinto, hacen sus apariciones esos de las 9. Obvia decir, que mi nueva teoría es una generalización, desmontada por mí misma, que aunque me levante a las 7 o a las 9, siempre me gusta arreglarme, mirarme en el cristal del metro, ponerme los cascos y sentir que voy desfilando.

@palomaperezdiez

viernes, 18 de mayo de 2012

Un mundo sólo de dos


Como bien reza el dicho: “En primavera la sangre altera”. Parece que el sol resplandeciente brillando en el cielo, los pajarillos cantando y las flores, que consiguen decorar cualquier ambiente, además, de inundarnos con un maravilloso olor, es el mejor escenario para enamorarse.

¿Por qué?, podríamos preguntarnos. ¿Qué diferencia hay entre la primavera y el invierno? También podríamos agarrarnos a la maravillosa excusa del frío que hace para que nos abracen. Es algo tan recurrido como ver una película de miedo y agarrarte fuerte excusándote en el miedo que te produce el filme.

Sin embargo, sigue siendo mucho más emocionante enamorarse en primavera. Ir al parque, pasar un rato tomando unas cañitas en una terraza, pasear por la calurosa noche madrileña o hacer una escapadita a algún río cercano se han convertido en “esos momentos” que se convierten en inolvidables.

El problema es que en pocos meses llega el verano, y pasamos de la estación para enamorarse a la estación para desmelenarse. ¿Aguantará ese (todavía) inestable amorío? ¿Será amor verdadero o simplemente se tratará de ese “estar en las nubes” pasajero?

Imposible contestar a eso. Lo importante es vivirlo y disfrutarlo, ya se verá si se convierte en algo o no. ¿Será amor verdadero? ¿Pero qué es el amor? ¿Se le puede llamar a esto amor?

Para mí el verdadero amor es aquel en el que una mujer de ochenta y un años pasa las horas sentada a los pies de la cama de su marido sin separarse ni un minuto, es darle una galleta, aunque no debería, pero hacerlo por darle un mínimo de felicidad en esos momentos.

Amar a alguien es mirar esa cara llena de arrugas y que los ojos sigan brillando como el primer día al no poder evitar dibujar una sonrisa en su rostro cada vez que la ves. Cuidarla, mimarla y saber que entre los dos habéis construido un mundo que os pertenece solo a vosotros.

Amor es perder a la persona con la que has compartido tu vida y no poder dejar de pensar en ella, mirar su foto y sentir esa necesidad de besarla a cada segundo del día, acordarse de que, en algún momento, fue completamente feliz y que esa felicidad la compartió con ella, porque esa persona era parte de su felicidad.

@palomaperezdiez